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Si el documento original se divide en "n" trozos, y por cada
trozo se transmite un bloque de "enmascaramiento", hay que
hacer 2n descifrados. Este sistema, por tanto, reduce el
"overhead" a sólo el 100%, mientras conserva la dificultad
del descifrado por parte de un atacante. En realidad se puede reducir
el overhead de forma arbitraria, para un documento lo bastante largo,
sin más que usar "n" fragmentos de "chaffing",
con una complejidad "por fuerza bruta" de 2n,
donde "n" lo elegimos nosotros.
Es decir, se puede tener una protección excelente enviando
comparativamente poco "chaffing"; no hace falta
enviar tantos paquetes de "grano" como de "paja".
De hecho el propio Ronald L. Rivest sugiere una implementación
páctica muy eficiente enviando sólo "n*mac" bits de "chaffing",
donde 2n es el nivel de dificultad que queremos imponer y
"mac" es la longitud del MAC que utilizamos. El mensaje original
se puede ver al final de este documento:
- Aplicamos una transformación
Todo-o-Nada
al documento a transmitir.
- Transmitimos los primeros "n" bits del documento
usando la técnica de Chaffing&Winnowing en su
forma original.
- Transmitimos el resto del documento tal cual.
La ventaja del esquema original es que se puede argumentar que
el documento no va cifrado, como es el caso. Las legislaciones nacionales
permiten la exportación de software de firmas digitales sin
restricciones, pero los algoritmos con capacidad de cifrado
están sujetos a controles. Este esquema demuestra, por tanto, que
no se puede restringir la exportación criptográfica
de forma arbitraria.
Una aplicación de esta técnica consiste en emplearla
como un sistema de "Deniable Encryption", donde se multiplexan
dos documentos, siendo uno la "paja" del otro. De esta forma,
en caso de problemas, bastará con proporcionar la clave de la
"paja", lo que descifrará un documento inocuo.
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