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Durante este año más que nunca el tema de los virus y ataques a teléfonos móviles ha tomado un especial protagonismo. Aunque gran parte de lo que se dice, corresponde a la mitología de Internet y a simples hoax (bulos) sin ningún fundamento técnico. Resulta curioso ver como algunos de estos avisos totalmente falsos, que se caracterizan por afirmar que ante la recepción de un determinado tipo de llamada el terminal podrá quedar totalmente inutilizable, saltan a medios de prensa habitual e incluso las propias operadoras los dan como ciertos en sus páginas web.
Nada más alejado de la realidad, En la actualidad y con la tecnología móvil existente en estos momentos no es posible realizar ataques del tipo a los que describen estos avisos. Si bien es posible que con plataformas tecnológicas como WAP o UMTS el tema cambie de forma radical.
En este sentido lo más destacable que ha podido ocurrir vino el pasado año, de la mano de otro gusano, en este caso el conocido como «Timofónica». Un virus destinado a criticar la política y las acciones de Telefónica en nuestro país. Si bien este virus, escrito en VBS actuaba de forma muy similar a LoveLetter, su acción pasaba por autoenviar copias suyas por medio de correo electrónico a todas las cuentas almacenadas en la libreta de direcciones del usuario e instalaba un caballo de Troya que, al siguiente arranque, borraba los datos de la CMOS y formateba el disco duro de tal manera que no se pueden recuperar los datos perdidos por medio de ninguna aplicación específica.
Pero la acción más «curiosa» de este virus, y la más destacable era su capacidad de enviar mensajes cortos mediante SMS (Short Message System), el conocido protocolo empleado por millones de teléfonos móviles para mandar y recibir texto, en el que pueden viajar desde noticias hasta breves avisos o divertidos dibujos basados en ASCII.
Valiéndose de lo que en la Red es conocido como técnicas de «spamming», el i-worm de origen español explotaba la facilidad de los clientes de MoviStar, compañía española de telefonía móvil GSM perteneciente a Telefónica, de recibir correo electrónico en sus terminales por medio de una pasarela, correo.movistar.net, que lleva ya más de un año funcionando.
Mediante ésta resulta posible, anteponiendo el número de abonado como nombre de usuario, enviar e-mails a abonados de MoviStar, de tal manera que la persona cuyo teléfono sea 609609609 podrá recibir en su móvil todos los mensajes que se envíen a la dirección 609609609@correo.movistar.net.
De esta forma, y por cada destinatario encontrado en la libreta de direcciones del usuario afectado, «Timofónica» genera un número de teléfono al azar, al que antepone uno de los prefijos de los abonados de MoviStar (696, 609, 619, 629, 630, 639, 646, 649), y le envía un SMS por medio de la pasarela e-mail.
Es importante recalcar que se trata tan solo de un simple mensaje de texto que ni siquiera porta consigo ficheros adjuntos, de modo que aquellos abonados que lo reciben no corren peligro alguno y podrán borrarlo sin problemas de ninguna índole. Es decir, hay que dejar bien claro que no se trata de un virus que atacara a los móviles como en algunos medios así se describió, sino simplemente un gusano que aprovechaba una característica de la pasarela sms-mail de Movistar para enviar mensajes SMS a números de móvil aleatorios. Mensajes que en ningún caso causaban ningún daño al terminal y eran fácilmente eliminables.
La explosión de los virus en la telefonía móvil y en los dispositivos de mano está hoy dia capada por la falta de un sistema operativo estándar que permita la existencia de una plataforma homogénea de manera independiente a las peculiaridades intrínsecas del hardware de cada fabricante.
Un ejemplo de esta nueva tecnología, además de Windows CE de la omnipresente Microsoft, la podemos encontrar en la plataforma de desarrollo Symbian (http://www.symbian.com/story.html), el hermano mayor de EPOC, resultado del acuerdo en la búsqueda de estándares software entre Ericsson, Matsushita, Motorola, Nokia y Psion. Todo parece indicar que en breve el campo de batalla puede trasladarse en parte a estos nuevos terrenos de juego.
No en vano, a mediados del año 2000 nos encontramos con una serie de troyanos muy básicos que sin ser una amenaza real: EPOC/Lights, EPOC/BadInfo, EPOC/Alone, EPOC/Fake, EPOC/Alarm y EPOC/Ghost, catalogados como «Jokes» o bromas, vinieron a demostrar la posibilidad de crear programas más sofisticados y dañinos para el sistema operativo de Psion.
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